Adenomiosis e histerectomía

Una histerectomía es la extirpación quirúrgica de todo o parte del útero de una mujer . Es un procedimiento que a veces se usa para tratar el cáncer, el dolor crónico, el sangrado abundante u otros trastornos graves del útero.

Una de las afecciones tratadas con una histerectomía se llama adenomiosis , una afección en la que el revestimiento interno del útero (endometrio) se rompe a través de la pared muscular del útero.

Entendiendo la adenomiosis

La adenomiosis no es una afección potencialmente mortal, pero puede afectar seriamente la calidad de vida de una mujer. Los síntomas incluyen calambres, períodos intensos, coagulación, dolor abdominal bajo y distensión abdominal. La afección puede desarrollarse en todo el útero o localizarse en un solo punto.

La adenomiosis se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres de mediana edad que han tenido hijos. Una cirugía uterina previa también puede aumentar el riesgo.

La adenomiosis a menudo se confunde con otra afección llamada fibromas uterinos . Estos son crecimientos no cancerosos en o sobre la pared uterina en oposición a la adenomiosis que tiene una estructura menos definida. Por lo general, el diagnóstico se realiza mediante una ecografía transvaginal o una exploración por imágenes de resonancia magnética (MRI) . Una resonancia magnética se usa más comúnmente si una mujer experimenta sangrado abundante.

Opciones de tratamiento no quirúrgico

El tratamiento para la adenomiosis depende en gran medida de la gravedad de los síntomas. Los síntomas leves a menudo se pueden tratar con analgésicos de venta libre y una almohadilla térmica para ayudar a aliviar los cólicos. Entre las otras opciones:

  • La terapia hormonal puede ayudar a aliviar los períodos pesados ​​o dolorosos.
  • El embolismo de la arteria uterina es una técnica en la que un catéter alimenta pequeñas partículas en una arteria uterina para bloquear el flujo de sangre al tejido afectado.
  • La ablación endometrial es un procedimiento mínimamente invasivo que destruye (elimina) partes del revestimiento uterino para aliviar el dolor.
  • La cirugía laparoscópica es el estándar de oro para la remoción mínimamente invasiva de tejido adenomiótico. Con un equipo especializado y una incisión en el ojo de la cerradura, el cirujano puede ver y eliminar con precisión cualquier tejido anormal.

Cuando se indica la histerectomía

Una histerectomía solo está indicada si la calidad de vida de una mujer se ha visto seriamente afectada y todas las demás opciones de tratamiento se han agotado.

Dicho esto, la única cura completa para la adenomiosis es una histerectomía. A diferencia de los fibromas, que a menudo están rodeados por una cápsula, no hay un borde claro entre el tejido uterino anormal y normal. Debido a esto, la afección generalmente puede repetirse incluso después de la ablación o embolia.

Dependiendo de la situación, hay una serie de ventajas para una histerectomía:

  • La probabilidad de tratamiento adicional se reduce.
  • Si está más allá de sus años fértiles, es un tratamiento mucho más definitivo.
  • Si existen otras afecciones coexistentes, como la endometriosis , puede ser más fácil tratarlas todas a la vez.

Cómo se realiza el procedimiento

Existen varios tipos de histerectomía que se pueden usar para tratar la adenomiosis. El abordaje quirúrgico se basa en gran medida en la extensión de la penetración endometrial.

Una histerectomía total (que involucra la extirpación del útero y el cuello uterino) o una histerectomía subtotal (en la que solo se extirpa la parte superior del útero) solo se utiliza en los casos en que la adenomiosis está muy extendida.

Independientemente del procedimiento utilizado, la histerectomía se realiza bajo anestesia general e implica la separación del útero de los tejidos que lo mantienen en su lugar. Una vez que se extrae el útero, la herida de la incisión se cierra con grapas, suturas, suturas absorbibles o cinta estéril.

Recuperación postquirúrgica

La mayoría de las mujeres que se someten a una histerectomía pueden irse a casa dentro de las 48 horas de la operación y regresar a sus actividades habituales dentro de las dos semanas. Después de someterse a una histerectomía, no es infrecuente que una mujer experimente una variedad de síntomas de la menopausia, que incluyen:

  • Sofocos
  • Cambios de humor
  • Disminución de la libido
  • Sequedad vaginal
  • Sudores nocturnos

Todos los procedimientos de histerectomía, independientemente del tipo, terminarán con la capacidad de la mujer para concebir. Las consecuencias emocionales pueden ser devastadoras para una mujer, especialmente si se planifica una familia. Es por esta razón que una histerectomía siempre debe considerarse un último recurso cuando no hay otra forma de tratar la discapacidad o el dolor causado por la adenomiosis.