¿Cómo puedo saber si tengo asma?

Si bien a una persona típica se le diagnostica asma en la primera infancia, puede desarrollarla a cualquier edad. Cualquier persona con uno o una combinación de los siguientes síntomas podría tener asma:

  • Tos – a menudo con síntomas que empeoran en la noche
  • Sibilancias
  • Opresión en el pecho
  • Disminución de la capacidad para realizar actividades normales.
  • Despertamientos o síntomas frecuentes en la noche.

Si tiene alguno de estos síntomas, puede hablar sobre el asma con su proveedor de atención médica. El asma a veces puede ser difícil de diagnosticar, ya que los síntomas mencionados anteriormente pueden ocurrir en enfermedades distintas del asma.

Un diagnóstico de asma requiere evidencia de lo siguiente:

  1. Presencia de síntomas compatibles con el asma, como tos, sibilancias o falta de aliento.
  2. Medición objetiva de la disminución del flujo de aire en sus pulmones que mejora parcial o completamente de manera espontánea o con tratamiento.

Su médico también querrá asegurarse de que su diagnóstico de asma sea correcto y que los síntomas sean realmente asma y no otro diagnóstico que imite al asma en su hijo. Es probable que su médico le haga una serie de preguntas y ordene varias pruebas para ayudar a tomar una decisión sobre el diagnóstico.

Si no está claro si el asma es el diagnóstico más probable, su médico puede considerar pruebas de broncoprovocación para ayudarlo a hacer un diagnóstico de asma. Por lo general , se coloca una orden para la prueba de broncoprovocación si hay síntomas que sugieren asma, pero el paciente tiene una prueba de espirometría normal y no responde a los medicamentos de rescate. La obstrucción del flujo de aire en sus pulmones puede ser provocada por la inhalación de aerosoles que provocan síntomas de asma y causan estrechamiento de las vías respiratorias e irritación.

Si es más claro que sus síntomas se deben al asma, es posible que su médico solo realice una prueba para confirmar un diagnóstico o que desee un informe más detallado que describa cuáles fueron los problemas y cómo se resolvieron. Algunas pruebas que se pueden ordenar incluyen:

  • Tasa de flujo espiratorio máximo (PEFR): PEFR se mide con un simple dispositivo de mano que se exhala con fuerza hacia los pulmones. Un PEFR normal es generalmente el 80% de su pronóstico o mayor. Su médico puede pedirle que lleve un registro de mediciones en casa. Desarrollará un mejor PEFR personal que le dirá qué tan bien se controla su asma. Usted y su médico desarrollarán un plan sobre qué hacer si su PEFR está por debajo del 80% de lo normal.
  • Espirometría: una prueba similar a la PEFR que requiere un equipo más avanzado y generalmente se realiza en el consultorio de su médico, aunque hay varias compañías que venden equipos de espirometría para el hogar. Esta prueba le permite a su médico determinar mejor qué tan grave puede ser su obstrucción del flujo de aire y si puede beneficiarse del tratamiento para su asma.