¿Es real el síndrome de Rain Man?

Causas y características del síndrome de Savant

En 1988, la película “Rain Man”, protagonizada por Dustin Hoffman, presentó a muchos de nosotros a un trastorno conocido como síndrome de Savant . En la película, se revela que el personaje de Hoffman, Raymond Babbitt, tiene una memoria asombrosa para las estadísticas de béisbol y listas de guías telefónicas, así como un talento innato para contar cartas en el blackjack.

Si bien algunos pueden descartar el síndrome como pura fantasía de Hollywood, hay personas cuya memoria y habilidades de desarrollo los califican como “hombres de lluvia” en la vida real.

Causas y características del síndrome de Savant

El síndrome de Savant es extremadamente raro. Si bien se sabe que las personas con trastorno del espectro autista tienen síndrome de savant, también puede desarrollarse en la vida posterior como resultado de una lesión o enfermedad cerebral (una afección denominada síndrome de savant adquirido). Por razones desconocidas, ocurre más frecuentemente en hombres que en mujeres.

Las personas con síndrome de Savant tienen una memoria asombrosa que tiende a concentrarse en un área. El comportamiento más comúnmente descrito es una preocupación obsesiva con cosas como los números de matrículas, las fechas históricas, los datos geográficos, las listas de personas (como los presidentes de los Estados Unidos o los líderes mundiales) y otras trivialidades diversas.

Algunas de estas personas tienen talentos artísticos o musicales sorprendentes. Pueden, por ejemplo, escuchar un concierto para piano una vez y poder tocarlo perfectamente. Otros tienen habilidades matemáticas notables, como poder hacer cálculos complejos en segundos. Otros aún pueden realizar cálculos de calendario, casi instantáneamente proporcionando el día de la semana para cualquier fecha aleatoria, pasada o presente.

El sabio en la historia

Las personas con síndrome de Savant se describieron en la literatura médica ya en 1751. Sin embargo, no fue hasta 1997 cuando el término “idiota savant” fue acuñado por el Dr. J. Langdon Down (el mismo médico responsable del bautismo del síndrome de Down ). En su descripción del trastorno, el Dr. Down caracterizó a los individuos por tener un bajo coeficiente intelectual pero un conocimiento selectivo excepcional. Fue por esta razón que usó la palabra “sabio”, la palabra francesa para “aprendió”.

En la historia, ha habido una serie de figuras notables que se ajustan a estas características, demostrando una brillantez excepcional en un área específica, mientras que carecen de habilidades sociales y de desarrollo clave . Entre ellos:

  • Kim Peek (1951-2009), un hombre nacido con anomalías cerebrales congénitas que sirvió de inspiración para la película “Rain Man”.
  • Tom Wiggins (1849-1908), un prodigio musical negro ciego cuyas habilidades de desarrollo hoy lo calificarían como autista.
  • Temple Grandin (1947-), una mujer autista conocida por sus habilidades de comportamiento en animales de ganado y cuya historia fue relatada en la película de HBO “Temple Grandin”.

Hoy en día, el síndrome de Savant se considera el término apropiado para el trastorno. Mientras que algunos usan el sabio autista para describir la condición, solo alrededor de la mitad de las personas con síndrome son autistas.

Investigando el Síndrome de Savant

Si bien el concepto de síndrome de Savant sigue fascinando al público, no hay estadísticas definitivas sobre el número de personas que realmente poseen estas habilidades. Algunos estudios han sugerido que hasta una de cada 10 personas con autismo puede tener algún grado de síndrome de Savant.

Hasta la fecha, no hay una teoría cognitiva aceptada que explique la combinación de talentos y déficits en personas con síndrome de Savant. Algunos investigadores han propuesto que las anomalías en el lóbulo temporal anterior (la parte del cerebro responsable de la percepción y el reconocimiento de los objetos) pueden jugar un papel importante, dado que las personas con el síndrome de Savant adquirido a menudo experimentan daños allí.

Con este fin, los científicos continúan estudiando la condición con la esperanza de obtener una mejor comprensión de las funciones del cerebro y cómo funcionan los diferentes tipos de memoria de forma independiente y conjunta.