Enfermedad pulmonar crónica (EPC) en bebés prematuros

La enfermedad pulmonar crónica, o EPC, se refiere a problemas pulmonares de larga duración. En bebés prematuros, la enfermedad pulmonar crónica es causada por un daño pulmonar que puede ocurrir cuando un bebé recibe ventilación mecánica o se le administra oxígeno. Las cicatrices y la inflamación causan problemas para respirar y oxigenan la sangre, y los efectos pueden durar meses o años.

La dificultad para respirar es el síntoma principal de la enfermedad pulmonar crónica. Los bebés con CLD pueden necesitar asistencia respiratoria después de los primeros 28 días de vida o después de las 36 semanas de edad gestacional. La enfermedad pulmonar crónica también puede afectar al resto del cuerpo. Los bebés con CLD pueden tener problemas cardíacos y problemas para comer o aumentar de peso.

No todos los bebés prematuros que estaban en un respirador desarrollarán una enfermedad pulmonar crónica. Las posibilidades de tener una enfermedad pulmonar crónica aumentan si el bebé:

  • Nació antes de las 30 semanas de gestación.
  • Pesó menos de 3 libras, 5 onzas al nacer
  • Tenía sepsis o una infección poco después del nacimiento.
  • Es un niño o es blanco
  • Tenía un ductus arterioso permeable (PDA)

La mayoría de los niños superarán la enfermedad pulmonar crónica alrededor de los 2 años, a medida que sus cuerpos crezcan tejido pulmonar sano. Se administra tratamiento para ayudar con los síntomas de la EPC a medida que los pulmones maduran. Los tratamientos comunes incluyen asistencia respiratoria para facilitar la respiración, nutrición rica en calorías para ayudar al crecimiento y medicamentos para abrir los pulmones y reducir la hinchazón y la inflamación.

Definición más específica de CPD

La enfermedad pulmonar crónica (EPC) se define como problemas respiratorios que ocurren después de las 36 semanas posteriores a la concepción. Estos problemas respiratorios pueden incluir síntomas respiratorios (dificultad para respirar), necesidad de oxígeno suplementario y anomalías exhibidas en la radiografía de tórax. 

¿Qué tan común es la CPD?

CPD se produce en aproximadamente el 20 por ciento de los bebés prematuros. Esta enfermedad es más común entre las personas con menor peso al nacer. Afortunadamente, pocos bebés mueren de CPD. Sin embargo, la CPD produce síntomas reactivos de las vías respiratorias e infecciones recurrentes, que pueden llevar a múltiples hospitalizaciones durante los primeros 2 años de vida.

¿Por qué sucede el CPD?

La razón por la cual la CPD ocurre en bebés prematuros es que los pulmones de estos bebés no maduran adecuadamente y producen surfactante. El surfactante es un complejo de lipoproteínas producido por las células alveolares, que reduce la tensión superficial y nos ayuda a respirar.

Otros factores contribuyen al desarrollo de CPD en bebés prematuros, incluida la exposición a corioamnionitis, inflamación, altas concentraciones de oxígeno administradas después del nacimiento y traumatismo ventilatorio.

Prevención

Los avances en la atención crítica de neumología han ayudado a prevenir la CPD en algunos bebés prematuros. Estos avances incluyen la CPAP nasal temprana (un tipo de ventilación mecánica) y la terapia de reemplazo de surfactante poco después del nacimiento.

Tratos

Aquí hay algunas formas en que el CPD se trata a largo plazo:

La administración de esteroides sistémicos (orales) es controvertida. Aunque los esteroides sistémicos pueden ayudar a disminuir la inflamación, que es un componente cardinal de la DPC, así como a destetar al bebé para que deje de usar ventilación mecánica, el uso temprano de dexametasona (un tipo de esteroide sistémico) se ha asociado con un mayor riesgo de parálisis cerebral. Sin embargo, la propia DPC puede causar deterioro neurológico. Por lo tanto, la decisión de administrar corticosteroides sistémicos es compleja y la toma un neumólogo pediátrico.