Comparando resonancias magnéticas y tomografías computarizadas

El cerebro y el sistema nervioso se pueden visualizar con  tomografías computarizadas (TC) y imágenes de resonancia magnética (IRM) . Cuando se enfrentan a un trastorno neurológico, un neurólogo experimentado a menudo puede hacer un diagnóstico sin la necesidad de pruebas adicionales. En otras ocasiones, puede ser útil (o incluso urgente) ordenar una batería de pruebas de neuroimagen para localizar o evaluar trastornos que no son tan fáciles de identificar. Aprenda cómo y por qué se realizan estas pruebas.

Comparando tomografías computarizadas y resonancias magnéticas

El término neuroimagen describe métodos para visualizar el cerebro y otras partes del sistema nervioso para confirmar o descartar las sospechas del neurólogo. Las imágenes por resonancia magnética y las tomografías computarizadas son dos de esas herramientas a las que un neurólogo recurrirá regularmente.

Hablando metafóricamente, una resonancia magnética es como una cámara cara, de nivel profesional, mientras que una tomografía computarizada es más como una cámara descartable barata. La comparación es aún más relevante dado que el costo de una resonancia magnética supera con creces el de una tomografía computarizada.

Esto no significa necesariamente que uno sea inherentemente mejor que el otro. Algunas personas asumen que, debido a que la calidad de imagen de una resonancia magnética es mayor, siempre debe ser la primera opción. Pero eso refleja un malentendido general acerca de las tecnologías, tanto en términos de sus capacidades como de sus deficiencias.

En términos generales, una resonancia magnética y una tomografía computarizada se diferencian en tres formas distintas:

  • Cuando el tiempo es esencial. Una resonancia magnética puede tardar alrededor de 45 minutos en completarse, mientras que una tomografía computarizada puede tomar solo de 5 a 10 minutos. En el tiempo que se tarda en realizarse una IRM (para, por ejemplo, una hemorragia intracraneal grave ), una persona puede estar muerta o lesionarse gravemente. Una resonancia magnética también requiere que una persona permanezca muy quieta durante un largo período de tiempo, lo que puede ser difícil en una emergencia. Una tomografía computarizada es a menudo la mejor opción para tales emergencias.
  • Los tipos de anomalías que detectan. En algunas situaciones, una tomografía computarizada puede detectar anormalidades más fácilmente que una RMN, incluyendo sangrado agudo y fracturas óseas. Por el contrario, una resonancia magnética es mejor para detectar lesiones pequeñas o sutiles, como placas de esclerosis múltiple , neuromas acústicos o astrocitomas de bajo grado .
  • Interferencia con la calidad de imagen. Las resonancias magnéticas crean imágenes usando fuertes ondas magnéticas. Ciertos implantes metálicos y dispositivos no compatibles pueden interferir con estas ondas, causando una distorsión de las imágenes. En la misma línea, los haces de radiación utilizados por una tomografía computarizada pueden ser dispersados ​​por un hueso denso (alrededor de un tronco cerebral), lo que lleva a una imagen difícil o incluso imposible de interpretar.

Los riesgos

Las principales fuentes de riesgo en estos procedimientos provienen de la fuente de imagen y de los agentes de contraste. Aquí es cómo estos riesgos difieren para los dos tipos de imágenes.

Imágenes

Las tomografías computarizadas utilizan esencialmente rayos X para crear una imagen giratoria. Como tal, la cantidad de radiación involucrada puede ser preocupante, con algunos estudios que sugieren una probabilidad de 1 en 300 de contraer cáncer como resultado de una exploración. Esto es más preocupante en los jóvenes, ya que el desarrollo del cáncer generalmente demora décadas en manifestarse. Por esta razón, los médicos tienden a ser más cautelosos al realizar una tomografía computarizada en un niño que en un adulto mayor.

La RM, por el contrario, usa un imán muy poderoso para estimular los átomos en el cuerpo de una persona. Esos átomos son luego detectados por el escáner. El mayor riesgo de una MRI es que cualquier implante de metal ferromagnético puede convertirse en un imán bajo la influencia de la MRI y tratar de alinear polo a polo. Esto puede hacer que un implante se desplace o se sobrecaliente.

Agentes de contraste

En algunos casos, los neurólogos usarán un tinte de contraste para diferenciar mejor lo que sucede dentro del cerebro. Los tintes de contraste pueden ser útiles para resaltar anomalías vasculares como aneurismas cerebrales o lesiones asociadas con EM aguda, accidente cerebrovascular hemorrágico o cáncer.

Tanto en las tomografías computarizadas como en las resonancias magnéticas, el agente de contraste puede causar problemas graves:

  • Las tomografías computarizadas utilizan un agente de contraste que puede contener yodo. En algunos casos raros, la exposición al yodo puede causar reacciones alérgicas graves o potencialmente mortales.
  • Los escáneres de IRM utilizan un agente de contraste llamado gadolinio. En personas con enfermedad renal, la exposición al gadolinio puede causar una condición rara pero adversa llamada fibrosis sistémica nefrogénica (NSF, por sus siglas en inglés).