Esperando citas médicas virtuales

Mucha gente tiene teléfonos inteligentes llenos de aplicaciones. Mucha gente consulta a médicos y otros proveedores de atención médica para recibir tratamiento médico. Pero, ¿por qué las opciones para visitar a un médico con una aplicación de teléfono inteligente son limitadas?

Aunque contamos con la tecnología audiovisual, que incluye cámaras de alta calidad y conexiones estables de Internet de banda ancha, para implementar la telemedicina y hacer que las visitas a consultorios virtuales y consultas médicas sean una realidad, todavía tenemos muchos obstáculos que superar antes de que las visitas virtuales de pacientes se conviertan en lugares comunes y esta innovación se vuelva disruptiva Cambiando así la forma en que se practica la medicina.  

¿Qué es la telemedicina?

Usando la tecnología, la telemedicina permite la comunicación bidireccional entre un profesional y un paciente en tiempo real. Desde un sitio distante o central , un médico u otro proveedor de atención médica con licencia atiende a un paciente ubicado en un sitio de origen o habla . Por ejemplo, un cardiólogo en un centro regional podría dirigir la atención de un paciente con cardiopatía en un hospital rural utilizando la tecnología de telemedicina.

Aunque las interacciones clínicas en tiempo real son un desarrollo reciente, la telemedicina ha existido durante más de 30 años. Usando tecnología de “almacenamiento y envío”, los patólogos y radiólogos han revisado durante mucho tiempo las imágenes y grabaciones digitales que se han transferido de un sitio a otro.

Para el 2012, casi la mitad de todos los hospitales de los Estados Unidos ofrecían telemedicina en cierta medida. Además, el gobierno federal está muy comprometido con la telemedicina, y el Departamento de Asuntos de Veteranos de los Estados Unidos ha lanzado VA Telehealth Services para veteranos. En 2014, unos 28,000 veteranos fueron atendidos por médicos en lugares remotos utilizando servicios de telemedicina.

El interés institucional y gubernamental en la telemedicina se ve impulsado por las preocupaciones relacionadas con el aumento de los costos de la atención médica. Muchos creen que al ofrecer servicios de telemedicina, el precio de la atención médica disminuirá. Sin embargo, no está claro si la telemedicina realmente ahorrará dinero, y la investigación sobre el tema es escasa e inconclusa

Barreras de telemedicina

Claro, hay costos teóricos de eficiencia de la telemedicina. Estos beneficios proyectados incluyen la reducción de los gastos generales, la disminución del costo de reembolso por parte de las aseguradoras y la disminución de los costos de oportunidad experimentados por el paciente, incluidos los gastos de viaje limitados y la pérdida de tiempo del trabajo. Sin embargo, en un sentido empírico, estas eficiencias aún no se han realizado. Específicamente, ningún estudio ha demostrado que la telemedicina disminuya el costo de la atención médica.

Además, es probable que la telemedicina incluya sus propios gastos, incluido el costo de tener enfermeras u otras personas capacitadas para recibir pedidos a través de la telemedicina, y la posibilidad de que un acceso más fácil a las referencias en realidad aumentará la frecuencia de la atención primaria y las visitas de especialistas.

Con respecto a las mejoras en la salud, tampoco está claro si la telemedicina beneficiará a los pacientes. Algunas pruebas sugieren que las medidas de telemedicina pueden reducir la duración de la estancia hospitalaria en personas con problemas respiratorios, diabetes e insuficiencia cardíaca. Además, el beneficio de la mortalidad se ha asociado con las medidas de telemedicina que se proporcionan a los pacientes con insuficiencia cardíaca. Sin embargo, otros estudios no muestran beneficios para la salud de la telemedicina, y no estamos seguros de si las consultas virtuales mejorarán la calidad de la atención fuera de los entornos de cuidados intensivos o agudos. No se han realizado estudios a largo plazo que examinen los resultados de calidad de la salud.

Uno de los mayores problemas con la telemedicina tiene que ver con las licencias y la regulación. Las juntas de los estados médicos otorgan licencia a los médicos, y las cosas pueden ponerse peludas cuando un proveedor de atención médica de otro estado o país dirige la atención. Para que la telemedicina se convierta en una práctica general, los médicos que brindan atención remota deben poder hacerlo.

Las visitas y consultas a la oficina virtual, sin duda, cambiarán la relación terapéutica entre el médico y el paciente. Por ejemplo, con los encuentros virtuales, es imposible para un proveedor echar las manos y examinar físicamente al paciente. Muchos pacientes encuentran que las interacciones cara a cara con los médicos son reconfortantes y pueden ser reacias a visitar a un médico por medios digitales.

En una nota relacionada, la telemedicina cambiará la dinámica del trabajo en equipo entre los profesionales de la salud. Actualmente, la mayoría de la atención médica es brindada por profesionales que interactúan directamente entre sí. ¿Qué sucede cuando algunos miembros del equipo funcionan de forma remota?

Línea de fondo

A medida que los pacientes se vuelven más expertos en tecnología y se centran cada vez más en la conveniencia y las aseguradoras se orientan más hacia los valores, el sorteo de la telemedicina y las consultas virtuales probablemente será irresistible. Sin embargo, todavía estamos lejos de ser un punto de inflexión, y para que la telemedicina se generalice, debemos comprender las implicaciones de dicha tecnología en los resultados centrados en el paciente. Además, las aseguradoras y otras organizaciones responsables de la atención deben descubrir cómo hacer funcionar la telemedicina en un sentido financiero.