Fuga en la demencia Riesgos y prevención

Reducir el riesgo de vagar y fugarse en el Alzheimer

La fuga es un término usado para describir un incidente en el que una persona con demencia deja un área segura. Por lo general, esto implica que abandone el hogar o las instalaciones donde vive.

La fuga puede ser intencional (“¡Me voy de aquí!”) O no intencional (“Necesito estirar las piernas, así que creo que me dirigiré aquí”).

Entendimiento de la fuga

El deambular es un síntoma común que a menudo se desarrolla en la demencia y puede llevar a la fuga. Según la Asociación de Alzheimer, aproximadamente el 60% de las personas con demencia vagarán en algún momento.

El riesgo de fuga puede ocurrir si las personas viven en sus propios hogares o si se mudaron a una instalación. Conducir un vehículo es una de las formas más comunes en que las personas se fugan; Por lo tanto, una evaluación de conducción es un importante método de prevención.

Preocupaciones de seguridad

Cuando alguien que tiene demencia se fuga, resulta en una gran preocupación por su seguridad. Dependiendo del clima, el ambiente y el tiempo que la persona está afuera, existe el riesgo de que se pierda, se lastime o empeore. Por ejemplo, ha habido casos de fuga donde ocurrió la muerte causada por la exposición prolongada al clima frío. Otros casos han provocado accidentes automovilísticos, ahogamiento o, como mínimo, horas de temor para la persona con demencia y su familia.

Un estudio que revisó 325 casos de fuga en la demencia encontró que el 30 por ciento de estos individuos estaban muertos cuando fueron encontrados. Esta estadística aleccionadora resalta la razón por la cual la comprensión de la fuga es una prioridad tan alta en el cuidado de la demencia.

Preocupaciones de la instalación

Además de estas importantes preocupaciones de seguridad, la fuga también tiene graves repercusiones para los centros de enfermería especializada que cuentan con la licencia del gobierno porque tienen que informar sobre cualquier fuga de residentes. Se enfrentarán a una investigación y multas potenciales, incluso si la persona está afuera solo por unos minutos y no está lesionada. Esto dependerá de si el inspector investigador determina si ocurrió el daño real, si solo ocurrió el daño potencial, o si se implementaron todas las medidas preventivas y el incidente ocurrió a pesar de una evaluación y monitoreo precisos.

Factores de riesgo para la fuga

Si bien no siempre se puede predecir quién intentará fugarse de un lugar seguro, existen varios factores de riesgo que aumentan significativamente las posibilidades de que esto ocurra. Incluyen:

  1. Una historia de intento de fuga
  2. Una historia de errantes 
  3. Declaraciones de querer abandonar la instalación, “ir a trabajar” o ir a casa
  4. Inquietud y agitación.
  5. Un diagnóstico de demencia (o signos y síntomas de demencia )
  6. La capacidad de moverse libremente, ya sea con o sin una silla de ruedas o un andador
  7. Intentos de abrir puertas
  8. Aparece muy sano y podría ser confundido con un visitante

Pasos para prevenir la fuga

  1. Realice una evaluación precisa mediante la evaluación de los factores de riesgo anteriores. Reevalúe regularmente al menos cada trimestre, así como cuando ocurran cambios significativos en la salud, el comportamiento o las emociones.
  2. Considere el uso de alarmas para prevenir la fuga. Algunas instalaciones han instalado un sistema de alarma en las puertas de salida. La persona en riesgo de fugarse recibe un brazalete o una pulsera para el tobillo que dispara una alarma si intenta salir de esas puertas, lo que luego alerta al personal para que pueda ayudarlo.
  3. Determine si existe un patrón de comportamiento errante de la persona. ¿Ocurre a menudo alrededor de la misma hora del día? ¿Tiene hambre, necesita usar el baño, está aburrido, cansado de estar sentado o inquieto después de que su esposa lo visita y luego se va? Comprender por qué alguien está intentando fugarse le ayudará a reducir las posibilidades de éxito.
  4. Ofrecer atractivas actividades de interés como medida preventiva. 
  5. Considere establecer un horario para documentar su paradero cada 15 minutos.
  6. Comunique el riesgo de la persona de una fuga a los cuidadores. Quizás se pueda colocar una nota y una foto de la persona en un lugar confidencial donde el personal pueda verla y sea consciente del riesgo de fuga.
  1. Asigne cuidadores consistentes cuando sea posible para asegurarse de que estén conscientes del riesgo de fuga y estén familiarizados con las tendencias del residente para vagar o intentar fugarse. 
  2. Considere la posibilidad de ubicarlo en una unidad de demencia segurapara su seguridad si ella intenta repetidamente escapar a pesar de los intentos individualizados de identificar sus necesidades e implementar las intervenciones apropiadas.