Hábitos de estilo de vida para controlar los dolores de cabeza en niños y adolescentes

Para algunos niños y adolescentes, los hábitos de vida saludables son suficientes para prevenir los dolores de cabeza o al menos disminuir su intensidad y / o duración cuando ocurre uno. 

Otros niños y adolescentes requieren medicamentos para prevenir o abortar sus dolores de cabeza . Esto es correcto y razonable si el dolor afecta su funcionamiento y calidad de vida.

Dicho esto, estos cinco hábitos de estilo de vida solo pueden mejorar el manejo del dolor de cabeza o la migraña de un niño, estén o no tomando medicamentos.

Hábito # 1: Comer una dieta balanceada y nutritiva

Las dietas de moda y las restricciones alimenticias son comunes en nuestra cultura actual, y no hay ninguna excepción cuando se trata de hacer frente a los trastornos de dolor crónico como las migrañas o los dolores de cabeza. Pero para un niño o adolescente en crecimiento y en desarrollo, las dietas restrictivas no son una buena idea a menos que un alimento específico haya sido identificado como un  desencadenante  para ese niño, como la tiramina en el queso amarillo o el chocolate.

En lugar de centrarse en los alimentos que debe evitar para un niño, ponga su energía en asegurar que su hijo coma de manera nutritiva y regular. Es especialmente importante asegurarse de que su hijo o adolescente no se salte las comidas, ya que se trata de un conocido   desencadenante de dolor de cabeza y migraña.

Estos son algunos consejos para que usted y su hijo vuelvan a encarrilarse en términos de una alimentación saludable:

  • Elija un “arco iris” de alimentos, es decir, una variedad de coloridas frutas y verduras en el supermercado, para que el niño tenga opciones y su plato se vea atractivo.
  • Evite los alimentos procesados: muchos contienen aditivos alimentarios (por ejemplo, glutamato monosódico ), y estos aditivos pueden ser desencadenantes de dolor de cabeza o migraña.
  • Elija medios más saludables para cocinar, como asar u hornear, en lugar de freír.
  • Lleve a su niño y adolescente a la cocina con usted, o tome una clase de cocina como una oportunidad para pasar un tiempo de calidad.
  • Haga que la alimentación saludable sea un asunto de familia: su hijo querrá comer lo que usted está comiendo, especialmente si se ve y huele delicioso.
  • Hable con el médico de su hijo acerca de ver a un nutricionista para leer las etiquetas de los alimentos y planificar las comidas.
  • La obesidad está relacionada con dolores de cabeza más frecuentes y más incapacitantes en los niños. Si su hijo tiene sobrepeso o es obeso, hable con su pediatra sobre un plan de atención tanto para su migraña como para su salud en general.

Mantente hidratado

La deshidratación está relacionada con los dolores de cabeza, así que asegúrese de beber aproximadamente seis vasos de agua al día. Junto con el vínculo entre la deshidratación y los dolores de cabeza está el énfasis en el agua potable, no en los refrescos, las cajas de jugos azucarados o la cafeína (un desencadenante de dolor de cabeza y migraña a largo plazo). Las bebidas deportivas pueden ayudar a su hijo o adolescente durante el ejercicio a mantener los niveles normales de azúcar y sal, y pueden ser útiles durante un dolor de cabeza (si es demasiado azucarado, intente diluir la bebida deportiva con agua).

También es prudente tener cuidado con la exposición excesiva al sol, ya que esto puede provocar un dolor de cabeza, debido al calor, la deshidratación o la luz brillante. Si su hijo va a estar expuesto al sol, anímelo a usar lentes de sol y una gorra para el sol, así como a llevar una botella de agua para los sorbos (o chugs) intermitentes de agua. 

Ejercicio

El ejercicio diario regular es importante para su hijo e incluso puede mejorar sus migrañas o dolores de cabeza. Recuerde también, el ejercicio no significa necesariamente unirse a un deporte escolar o trotar todos los días. Trate de evaluar los intereses de su hijo cuando fomente el ejercicio: hay muchas opciones creativas como bailes de salón, karate, raquetbol, ​​senderismo y evitar todos los ascensores.

Hábitos saludables de sueño

Mantener un régimen de sueño consistente es importante para prevenir los dolores de cabeza y las migrañas. Aquí hay algunos consejos útiles que su hijo o adolescente puede seguir:

  • Programe una hora regular para acostarse y para despertarse que le permita de ocho a diez horas en la cama (hable con su pediatra acerca de cuántas horas de sueño es apropiado para su hijo según su edad).
  • Evite mirar televisión, usar la computadora o el teléfono, leer o escuchar música en la cama
  • Considera usar una técnica de visualización  para dormirte más rápido.
  • Cena y postre al menos cuatro horas antes de acostarse.
  • Limite la ingesta de líquidos dentro de las dos horas antes de acostarse
  • Detener la siesta durante el día

Además, si sospecha que su hijo o adolescente puede tener un trastorno del sueño, asegúrese de revisarlo. El tratamiento de trastornos del sueño como el insomnio, la apnea del sueño o el síndrome de las piernas inquietas puede mejorar la salud de la migraña.

Huele las rosas

Este hábito, desafortunadamente, puede ser el más difícil, ya que muchos niños y adolescentes (y adultos) están sobrecargados. Si sospecha que su precioso está demasiado comprometido y estresado, ahora es un buen momento para reducir su salud general y su dolor de cabeza o su salud de la migraña (y por su bien también).

Ir a una caminata llena de naturaleza, leer una novela que no es de la escuela o jugar un juego de mesa con un miembro de la familia puede hacer maravillas para el alma. Entonces, bríndele a su hijo la oportunidad de estar en el momento: un poco de aburrimiento puede ser bueno de vez en cuando.

Una palabra de Disciplied

Además de los hábitos de vida saludables, existen otras modalidades de tratamiento que no involucran medicamentos, como el manejo del estrés. Las terapias complementarias como el yoga y la  aromaterapia  pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza de su hijo.

Algunas veces, también son las cosas simples las que brindan mayor comodidad: acurrucarse con mamá o papá, una compresa fría en la frente y una habitación oscura y tranquila donde su pequeño puede descansar sus mentes y cuerpos atareados.