Qué hacer con una infección ocular en el recién nacido

Digamos que regresas a casa del hospital y notas que los ojos de tu nuevo bebé están rojos y crujientes. ¿Podría ser el ojo rosado ? Si bien no solemos pensar en esto con los recién nacidos, los pediatras están muy familiarizados con la afección, conocida como conjuntivitis neonatal.

La conjuntivitis es la inflamación o infección de la conjuntiva, el revestimiento transparente del ojo y el párpado. Si bien la mayoría de los bebés reciben gotas para los ojos inmediatamente después del nacimiento para prevenir infecciones múltiples, todavía existe la posibilidad de que el bebé desarrolle conjuntivitis en un hospital o en casa.

Los síntomas

Los bebés que desarrollan conjuntivitis neonatal desarrollarán típicamente hinchazón de los párpados, generalmente dentro de los 14 días del nacimiento. Sus ojos también pueden volverse rojos y tiernos. La mayoría también desarrollará una descarga acuosa o viscosa de los ojos, haciendo que los párpados se peguen entre sí.

Las causas del ojo rosado en los recién nacidos incluyen tanto causas físicas (como un conducto lagrimal bloqueado) como externos (como irritantes e infecciones). En algunos casos, puede haber múltiples causas, cada una de las cuales puede requerir investigación y tratamiento por separado.

Conducto lagrimal bloqueado

La causa más común de un ojo rojo crujiente en un recién nacido es una obstrucción nasolagrimal, comúnmente conocida como conducto lagrimal bloqueado . Este tipo de infección generalmente se desarrolla un par de semanas después del nacimiento. El conducto lagrimal bloqueado ocurre en hasta el 20 por ciento de los recién nacidos.

Normalmente, las lágrimas drenan a través de pequeños orificios ubicados en las esquinas de los párpados superior e inferior. Un conducto lagrimal bloqueado ocurre cuando este sistema de drenaje está obstruido o no se ha abierto correctamente. En bebés, el sistema de drenaje puede no estar completamente maduro en el momento del nacimiento, lo que hace que el conducto sea más estrecho de lo normal.

Se bloquea un conducto lagrimal, las lágrimas no tienen dónde drenar y el líquido acumulado puede convertirse rápidamente en un hervidor para la infección.

El conducto lagrimal bloqueado se reconocerá a menudo cuando las lágrimas comiencen a derramarse sobre el párpado, las pestañas y la mejilla. Puede aparecer costras en las pestañas, especialmente después de dormir. Si se desarrolla una infección, los párpados aparecerán rojos e hinchados. A veces puede aparecer un moco amarillo verdoso.

Conjuntivitis química

A veces, la aplicación de gotas para los ojos o ungüentos para los ojos a los bebés recién nacidos para ayudar a prevenir infecciones bacterianas puede irritarlos. Esta irritación puede causar que el ojo se inflame, cuya reacción se conoce como conjuntivitis química.

Conjuntivitis bacteriana

La conjuntivitis bacteriana puede ser causada por bacterias en la vagina de una mujer que se transmite a los ojos del recién nacido a medida que pasa por el canal del parto. Las bacterias pueden o no ser transmitidas sexualmente. En algunos casos, puede ser una bacteria inofensiva para la cual su bebé aún no ha desarrollado inmunidad.

Sexually transmitted bacteria are especially concerning since they can cause serious systemic infections or cause ocular infections that lead to blindness. These include Chlamydia trachomatis (chlamydia) and Neisseria gonorrhoeae (gonorrhea), both of which can be in high concentrations in the vagina during an active infection.

Generally speaking, if the baby’s eye and the lower eyelid looks red and inflamed, an eye infection is to blame.

Viral Conjunctivitis

While far less common, some viruses can cause neonatal conjunctivitis. Herpes simplex-2 (HSV-2) associated with genital and oral herpes is a usual suspect. Herpes infections in the eyes can be extremely serious, leading to eye damage and vision loss.

If a mother has an active genital herpes infection or is at risk of a flare-up, the obstetrician may recommend a cesarean section instead of a vaginal delivery.

Diagnosis and Treatment

Pink eye can often be diagnosed by a physical examination but may also involve a swab of the eye discharge if an infection is suspected. This is especially true if there other signs of infection including fever, crying, poor feeding, and changes in skin color.

Depending on the confirmed or suspected cause, treatment may involve:

  • A blocked tear duct may be relieved with a gentle, warm massage between the eye and nasal area. If the blocked tear duct does not clear by age 1, surgery may be needed.
  • Eye irritation caused often be relieved with special neonatal eyedrops and eased by placing a warm, moist cloth over the eyes.
  • Bacterial infections are treated with antibiotics. Depend on the severity, the antibiotic may be delivered in an eye drop, eye ointment, oral solution, or through a vein (intravenously). 
  • Herpes simplex usually requires treatment with a single injection of the antiviral Zovirax (acyclovir).

If treating your baby’s pink eye at home, always wash your hands with soap and water beforehand. If only one eye is affected, use a different washcloth for each eye, and avoid touching the tip of the eye dropper on the baby’s eye or skin.