Causas potenciales de esclerosis múltiple

Cómo se vincula un virus, el lugar donde vive, su sistema inmunológico y su ADN

Nadie sabe exactamente qué causa la esclerosis múltiple (EM). Dicho esto, han surgido cuatro factores principales para intentar explicar por qué algunas personas desarrollan EM y otras no. Si bien cada uno de estos factores puede explicar una pieza del rompecabezas de la EM, ninguno puede explicar todo. Estas cuatro causas incluyen:

  • el sistema inmune
  • el entorno
  • enfermedades infecciosas
  • genética

Sistema inmune y MS

Aunque nadie sabe por qué, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que la EM es causada por el sistema inmunológico que ataca al cuerpo. Específicamente, las células del sistema inmunológico atacan a las células en el cerebro y la médula espinal , dañando la vaina externa (mielina) de los nervios. El daño afecta la forma en que funcionan esos nervios, la fuente de los síntomas y la discapacidad de la EM . Los tratamientos modificadores de la enfermedad funcionan utilizando diferentes mecanismos para evitar que el sistema inmunológico del cuerpo ataque el sistema nervioso.

Medio ambiente y MS

Las personas en ciertas regiones y áreas tienen un mayor riesgo de EM que otras. Al estudiar a las personas que se trasladan de un área a otra, los investigadores han aprendido que el riesgo individual cambia según la ubicación.

De hecho, la EM se presenta más en lugares más alejados del ecuador. Muchos investigadores creen que la vitamina D puede estar involucrada en la explicación de este fenómeno. La vitamina D es producida por el cuerpo cuando la piel está expuesta a la luz solar. En regiones alejadas del ecuador, la atmósfera filtra más de los rayos del sol, lo que disminuye la producción de vitamina D en el cuerpo.

Una investigación más reciente sugiere que los niveles más altos de vitamina D pueden proteger a una persona de desarrollar MS, e incluso proteger a una persona que ya tiene MS de tener recaídas.

Hay otros factores ambientales que los científicos han examinado como posibles desencadenantes de la EM, entre ellos:

  • de fumar
  • una dieta alta en sal
  • obesidad (especialmente en la adolescencia)

Infecciones y esclerosis múltiple

Se sabe que ciertos virus causan daños similares a los observados en la EM. Algunos investigadores creen que las infecciones pueden desencadenar de alguna manera que el sistema inmunológico ataque las células nerviosas. Básicamente, el virus (o bacteria) que causa una infección inicial “se ve” como una célula nerviosa. El sistema inmunológico desarrolla células T para combatir el virus. Esas células T permanecen en su cuerpo después de que la infección desaparece y se confunden cuando “ven” una célula nerviosa, confundiéndola con un invasor. El resultado es que su sistema inmunológico ataca su sistema nervioso.

Un virus comúnmente vinculado a la EM es el virus de Epstein-Barr, que causa el “mono”. Este es un virus muy común que infecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida. La exposición temprana al virus puede jugar un papel en el desarrollo de la EM, pero los expertos simplemente no lo saben con seguridad en este momento.

En este momento, no se ha encontrado ninguna enfermedad infecciosa (virus, bacteria u hongo) que cause definitivamente la EM.

Tu ADN y MS

Los investigadores creen que ciertas combinaciones genéticas aumentan la probabilidad de que una persona desarrolle EM. De hecho, los científicos han aislado varios genes que parecen estar vinculados a la EM, la mayoría ubicados cerca de los genes que están asociados con el sistema inmunológico de una persona. Además de desarrollar EM, es posible que sus genes también puedan predecir el tipo de EM que tiene, cuán grave es su enfermedad y si responde bien a los medicamentos modificadores de la enfermedad.

Dicho esto, es importante comprender que la EM no es una “enfermedad genética”, lo que significa que no se ha encontrado un solo gen o conjunto de genes heredados que indiquen que una persona obtendrá definitivamente la EM. En cambio, parece que los genes son un factor, entre muchos, que determinan el riesgo de una persona para la EM.

Sus posibilidades de desarrollar EM aumentan si tiene un familiar con EM, otra pista que la genética juega un papel en el desarrollo de la EM. Sus posibilidades de desarrollar EM son aproximadamente:

  • 1 en 750 si no tiene parientes con EM
  • 1 en 50 si tienes un padre con EM
  • 1 en 20 si tienes un hermano con EM
  • 1 en 4 si su gemelo idéntico tiene EM