Paro es el sello del robot terapéutico

¿Has visto a Paro? Incontables personas fueron presentadas a Paro por primera vez en un episodio de la primera temporada de “Master of None”, protagonizada por Aziz Ansari. ¿Pero es Paro una cosa real? ¿Hay un verdadero sello robótico para bebés que sea lindo, tierno e interactivo? Seguro que hay.

Más sobre Paro

Paro es una adorable arpa robótica para bebés que pesa alrededor de seis libras. Paro fue desarrollado en Japón por Takanori Shibati y está equipado con procesadores de 32 bits, micrófonos y varios sensores táctiles. Para arrancar, la piel de Paro es esponjosa y antibacteriana.

Paro es un pequeño artilugio extraordinario y capaz de reconocer voces, rastrear movimientos y dar pequeños chillidos y silbidos. También recuerda los comportamientos, tiene bigotes sensibles al tacto, que lo ayudan a interactuar con los humanos, y tiene un montón de pequeños motores que le permiten moverse. En total, Paro tiene cinco tipos de sensores: ligeros, táctiles, auditivos, de temperatura y de postura, que ayudan a que la vida cobre vida.

Paro se construyó como una “alternativa de mascota” y se destina principalmente a las personas mayores que desean compañía. Una mascota real puede rascarse o morder, mientras que todos los lugares de Paro en la boca son chupetes que utiliza para recargar. Si está interesado en ver a Paro en acción, hay un video de Youtube del pequeño.

Aunque Paro se ha vendido en su Japón natal y en países como Dinamarca durante años, realmente comenzó a aparecer en los titulares luego de su lanzamiento en Estados Unidos. De hecho, Paro apareció en la nueva serie de Netflix de Aziz Ansari, “Master of None”. En la actualidad, varios hogares de ancianos estadounidenses han comprado Paro para usar con sus residentes.

Sin embargo, para que valga la pena su precio de $ 5000, muchos creen que Paro debe hacer más que actuar lindo; también debe ayudar a las personas, especialmente a los ancianos, a sentirse mejor. En ese sentido, veamos la ciencia que apoya el uso de Paro.

¿Tiene Paro un valor terapéutico?

En un estudio de 2014, investigadores en Japón examinaron las interacciones entre los ancianos residentes de hogares de ancianos con demencia y Paro en comparación con las interacciones de estos participantes con Lion, un león de peluche. La muestra de este estudio consistió en 19 pacientes con demencia leve  y 11 pacientes con demencia severa. Esto es lo que encontraron estos investigadores:

  • Los dos participantes con demencia leve y grave hablaron con Paro más que con Lion.
  • Ambos grupos de personas mostraron una emoción más positiva y se rieron con más frecuencia alrededor de Paro que alrededor de Lion.
  • Los participantes con demencia leve tenían más probabilidades de exhibir emociones negativas con Lion que con Paro, lo que sugiere interacciones menos favorables con un juguete de peluche.
  • Los participantes con demencia severa fueron más propensos a mostrar reacciones neutrales con Lion que con Paro, lo que también sugiere una menor conexión con el juguete de peluche.
  • Los miembros del grupo de demencia leve tenían más probabilidades de interactuar con el personal cuando Lion estaba cerca que cuando estaba Paro, lo que sugiere que Paro recibió una atención más positiva. 

En última instancia, los investigadores sugieren que Paro podría servir como un rompehielos eficaz y ayudar al personal de los asilos de ancianos a ayudar a las personas mayores con enfermedades.

De manera similar, los investigadores holandeses que examinaron el uso de Paro entre las personas de edad avanzada encontraron que Paro podría servir como una herramienta terapéutica útil al cuidar a las personas mayores. Específicamente, Paro podría emplearse como una intervención centrada en el usuario para aumentar la calidad de la atención y la calidad de vida entre las personas mayores.

Sin embargo, estos investigadores holandeses tuvieron cuidado de enfatizar que Paro es simplemente un ayudante y no un sustituto de la atención real que brindan los cuidadores humanos.

Paro Detractors

Probablemente pensarías que un sello robótico mimoso como Paro no tendría detractores … piénsalo de nuevo. Aparentemente, a algunos expertos les preocupa que Paro se esté utilizando como sustituto de la atención, el apoyo y la compañía, roles que deben cumplir los humanos, no los robots. En cambio, estos expertos argumentan que el papel de los robots debería ser más utilitario y ayudar con las actividades de la vida diaria. Por ejemplo, en Japón, los robots se han utilizado durante mucho tiempo para ayudar a las personas mayores a comer y moverse.

En resumen, Paro es un ayudante lindo y tierno que parece elevar el ánimo de quienes lo practican, incluidas las personas mayores con demencia y otras afecciones. Sin embargo, Paro no es un sustituto para el cuidado humano y la compasión. En cambio, es una especie de rompehielos social y la investigación apoya su valor terapéutico en esta capacidad. Desafortunadamente, el alto precio de Paro probablemente evita que el público en general lo disfrute. Además, es poco probable que veamos a Paro poblando los pasillos de un minorista de caja grande. Sin embargo, parece que Paro es una buena inversión para instalaciones de cuidado a largo plazo.