Prevención de lesiones cerebrales traumáticas y opciones de rehabilitación en aumento

Trent Edwards de los Bills y otros continúan luchando contra las lesiones de TBI

Aquellos que son ávidos observadores de la National Football League (NFL) se han dado cuenta de que la liga está empezando a prestar mucha atención a las lesiones en la cabeza. Los golpes repetidos en la cabeza conllevan un inmenso riesgo, y el efecto acumulativo de los traumas cerebrales repetidos se muestra con frecuencia solo después de que los jugadores se retiran y comienzan a experimentar una gran cantidad de problemas de salud. También se pueden observar algunas consecuencias en los días y semanas posteriores a la lesión. Muchos fanáticos de Trent Edwards, un ex mariscal de campo de los Buffalo Bills, creen que nunca fue el mismo después de haber sufrido una conmoción cerebral durante un juego contra los Arizona Cardinals en 2008. Edwards es ahora el vicepresidente de desarrollo de productos e investigación en STRIVR.—Una startup que está desarrollando tecnología de realidad virtual que los atletas pueden usar para mejorar su entrenamiento y generar confianza y confianza — algo que Trent Edwards supuestamente perdió después de su lesión.

Para combatir la epidemia de conmoción cerebral en la NFL, los expertos en traumas cerebrales han sugerido sensores de casco de medición de impacto. Sin embargo, ha habido cierta controversia sobre el uso de estos sensores (algunos expertos dudaron de la precisión de los modelos iniciales) y, como tal, los cascos de la NFL aún no han sido equipados con esta tecnología. No obstante, la NFL continúa apoyando la prueba de sensores, y al menos 20 universidades han puesto en práctica estos sensores para ayudar a los entrenadores y al personal médico a monitorear cuándo ocurre un traumatismo craneal peligroso. Ahora se están diseñando sensores más precisos, así como otras herramientas de diagnóstico que pueden guiar la evaluación de la conmoción cerebral. Además, se ha realizado un gran esfuerzo para aumentar la conciencia sobre la conmoción cerebral y para educar a los jugadores y entrenadores acerca de los signos y síntomas de una conmoción cerebral, de modo que las lesiones cerebrales se puedan informar y gestionar de manera adecuada.

Investigación sobre sensores de impacto

Se están invirtiendo muchos recursos para desarrollar tecnologías más avanzadas y precisas en el tratamiento y rehabilitación de lesiones cerebrales. Dado que los soldados en servicio activo a menudo están expuestos a conmoción cerebral, el Ejército de los Estados Unidos tiene un gran interés en desarrollar nuevos sistemas que puedan detectar y prevenir lesiones cerebrales traumáticas (TBI). De hecho, han estado trabajando estrechamente con la NFL en el desarrollo de sensores que pueden instalarse en cascos, automóviles y torsos. Un día, estos sensores podrían ayudar a los médicos a evaluar a una persona después de haber experimentado una explosión militar.

Algunos sensores de impacto utilizan un sistema de advertencia de tipo de semáforo: verde para impacto normal, amarillo para exposición moderada y rojo para exposición grave. De esta manera, los miembros del servicio (o atletas) pueden ser monitoreados y no enviados de nuevo a la acción (o al campo de juego) si han sufrido un impacto potencialmente grave y necesitan recuperarse.

Un ejemplo de tecnología moderna para la detección de conmoción cerebral es el CheckLight, diseñado por la compañía de diseño electrónico MC10 en asociación con Reebok. Este es un sensor dirigido específicamente a los atletas. Funciona como un indicador de impacto en la cabeza y se puede usar con o sin casco, lo que significa que mide los golpes en la cabeza y no solo el casco. Visualiza visualmente la gravedad de un golpe en particular (el rojo se usa para impactos severos), lo que facilita que los entrenadores, padres y atletas tomen decisiones con respecto a la atención que se necesita después de un impacto.

También se están desarrollando otras tecnologías y herramientas de diagnóstico que pueden ayudar a prevenir y detectar conmociones cerebrales. Investigadores del NYU Langone Medical Center en la ciudad de Nueva York presentaron una herramienta de diagnóstico que puede rastrear los movimientos oculares. De esta manera, evalúa la función cerebral y aumenta la objetividad de medir los impactos en la cabeza. Los expertos esperan que las herramientas como esta puedan ayudar a reducir el número de casos perdidos.

Aplicaciones móviles que pueden ayudar a los pacientes con TBI

El problema de la lesión cerebral está muy extendido y puede afectar a cualquier persona en cualquier momento, cambiando el curso de sus vidas y presentando al paciente y sus familias desafíos imprevisibles. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que en los Estados Unidos, 1.7 millones de personas sufren una lesión cerebral traumática cada año . La gravedad varía desde concusiones leves hasta lesiones cerebrales graves que pueden llevar al coma y la muerte. A menudo, las tareas que solían ser una segunda naturaleza pueden convertirse en esfuerzos desalentadores y en habilidades habituales difíciles de ejecutar. Aquí, también, la tecnología digital puede ayudar.

Las aplicaciones móviles pueden potencialmente ayudar a las personas con un TBI a volver a aprender y / o mejorar sus habilidades cognitivas, como la memoria, la concentración y las habilidades de comunicación.

Por ejemplo, la aplicación “Sí / No” puede ayudar a las personas con problemas graves de comunicación al permitirle al usuario responder sí y no con solo presionar un botón. La aplicación Audible puede ser utilizada por pacientes que han desarrollado problemas con la lectura visual.

Los problemas de humor y comportamiento a menudo pueden ser un síntoma de TBI. La aplicación “Breathe2Relax” puede potencialmente ayudar con el manejo del estrés y la ansiedad, mientras que “Behavior Tracker Pro” se puede usar para rastrear y representar gráficamente cómo cambian los comportamientos con el tiempo.  

Avanzando hacia opciones de tratamiento inteligentes

El pronóstico y el protocolo para la TBI dependen de la circunstancia del individuo y la gravedad de la lesión. El Proyecto TBIcare , una iniciativa de investigación con sede en la UE, está teniendo esto en cuenta al desarrollar un modelo predictivo que potencialmente se utilizará en las unidades de emergencia. El modelo ayudará a determinar qué lesiones cerebrales se deben tratar primero, cómo tratarlas, así como personalizar el proceso de estabilización y recuperación de un individuo.

Se están recopilando y analizando datos de cientos de pacientes con TBI. La esperanza es que, eventualmente, los médicos puedan tener acceso a un sistema basado en algoritmos que puedan aconsejarles sobre el curso de tratamiento más efectivo. Este nuevo enfoque basado en la evidencia para TBI combinará modelos estadísticos y técnicas de simulación con la promesa de un diagnóstico y tratamiento más precisos de la TBI en el futuro.