Proyectos científicos para personas mayores pueden estimular la salud cerebral

El uso de la ciencia para personas mayores como parte de su programa de actividades puede ayudar a estimular el cerebro y contribuir a la calidad de vida del residente.

Todos los días, científicos de todo el mundo están descubriendo nuevos planetas fuera de nuestro sistema solar, aprendiendo nuevas formas de usar las plantas y desentrañando los misterios de los océanos. Los directores de actividades pueden usar estos descubrimientos para un programa práctico de una hora llamado Science for Seniors.

Ejemplos de proyectos de ciencias oceánicas

Este galardonado programa (premio de primer lugar para las mejores prácticas del Consejo Nacional de Certificación de Profesionales de Actividades ), Science for Seniors, consta de cuatro partes. Seleccione un tema, presente datos divertidos, mire un video sobre el tema y haga un experimento seguro con los residentes.

Ejemplo: el océano.

  1. Datos curiosos: la ballena azul es la criatura más grande que jamás haya vivido en la Tierra. Tiene un corazón del tamaño de un automóvil pequeño y venas tan grandes que un humano podría atravesarlas.
  2. Experimento: demostrar la diferencia de densidad entre agua dulce y salada. Tome dos vasos; Llene uno con agua salada y uno con agua dulce. Pregunte a los residentes: ¿flotará el huevo en ambos vasos o en cualquiera de los dos? Luego coloca el huevo en el agua fresca – se hunde. Ahora coloca el huevo en agua salada – flota. Esto se debe a que la sal hace que el agua de mar sea más densa que el agua dulce.

Science for Seniors contribuye a un robusto programa de actividades . Es más que una forma de fomentar el debate y la participación en las comunidades de vida asistida. También es una forma de fortalecer los cerebros.

Clive A. Wilson es el autor del libro, “Nadie es demasiado viejo para aprender”.

Él cree que los adultos pueden aprender nuevos conceptos y agudizar sus mentes a lo largo de la vida porque la plasticidad del cerebro continúa ocurriendo tarde en la vida.

Science for Seniors ayuda a cerrar una brecha de comunicación entre los residentes y sus nuevos vecinos. Trabajé con un residente muy tranquilo que sirvió en un submarino de la Armada durante la Segunda Guerra Mundial construyendo un programa de Science for Seniors en torno a este tema. Un miembro del personal de actividades construyó un modelo submarino a partir de cajas del tamaño de un refrigerador. Como parte de la diversión, el submodelo se pintó de amarillo y los residentes ingresaron al programa de ciencias de la canción de los Beatles, “The Yellow Submarine”.

El veterano de la Marina les contó a sus compañeros residentes sobre su vida en el submarino, respondió a las preguntas de la audiencia y sonrió encantado al modelo de un submarino de cuatro pies por seis pies por tres pies de cartón.

Residents watched a video on submarines and then the Navy vet assisted me in demonstrating how a submarine submerges and raises work through the use of plastic soda bottles! Afterwards, this resident found the confidence to engage with other residents.

That kind of one-on-one interaction, which meets a particular need of one resident, not just a group together, is a key component of culture change.

Science for Seniors starts dinner conversations, gives residents new things to talk about with visitors, and provides residents who are former teachers with a new forum. The expression, “You can’t teach an old dog new tricks” dates back to 1907 — and has been proven false.