¿Qué es la cistitis hemorrágica?

La cistitis hemorrágica es una inflamación de la vejiga que produce dolor y hematuria, o sangre en la orina. Existen varias razones por las cuales una persona con leucemia o linfoma puede estar en riesgo de desarrollar cistitis hemorrágica.

Causas 

La clase más común de agentes de quimioterapia que causan cistitis hemorrágica son los agentes alquilantes, ciclofosfamida e ifosfamida. Estos son medicamentos que se usan comúnmente en el tratamiento de los cánceres de la sangre y la médula ósea, como la leucemia y el linfoma. Otros agentes menos comunes incluyen temozolamida, bleomicina y doxorrubicina. La cistitis hemorrágica también puede deberse a otras razones, no a agentes alquilantes en el tratamiento del cáncer.

Cuando el cuerpo descompone la ciclofosfamida o la ifosfamida, se produce un subproducto llamado acroleína, que el riñón filtra de la sangre y se concentra en la orina dentro de la vejiga. Esto irrita el revestimiento de la vejiga, lo que provoca la incomodidad de la cistitis y las úlceras que pueden causar sangrado grave. La incidencia de cistitis hemorrágica es de aproximadamente el seis por ciento en las personas que se someten a trasplantes de médula ósea y que reciben altas dosis de ciclofosfamida. La ifosfamida se ha asociado con una mayor incidencia de cistitis hemorrágica en algunos estudios.

Ciertos virus , como el adenovirus, el virus BK y el virus JC, también pueden causar cistitis hemorrágica. Las personas con sistemas inmunitarios reducidos corren un mayor riesgo de estas afecciones, especialmente aquellas que se están recuperando de un trasplante de médula ósea o de células madre .

Finalmente, la irritación de la vejiga por la exposición a la radioterapiatambién es una causa de cistitis hemorrágica en pacientes con cáncer.

Los síntomas 

Si alguna vez ha experimentado la incomodidad de una infección grave del tracto urinario, tiene una idea de la naturaleza de algunos de los síntomas de la cistitis hemorrágica. Estos síntomas incluyen:

  • Hematuria (sangre en la orina)
  • Malestar abdominal
  • Dolor o ardor al pasar la orina.
  • Sentir que no puede vaciar su vejiga
  • Pérdida del control de la vejiga (incontinencia)
  • Necesidad frecuente o urgente de vaciar la vejiga.
  • Levantarse varias veces por noche para orinar.

También puede tener otros síntomas, como fatiga por anemia o vago dolor en la parte inferior del abdomen, sobre la zona púbica del hueso pélvico.

Factores de riesgo 

Hay algunas razones por las cuales las personas con leucemia o linfoma podrían ser más propensas a tener cistitis hemorrágica. Estos factores de riesgo incluyen:

  • Recibir ciclofosfamida o ifosfamida como parte de su régimen de quimioterapia
  • Tener radioterapia en el área pélvica.
  • El sistema inmunológico reducido lo hace más susceptible a las infecciones frecuentes del tracto urinario o virus
  • Uso frecuente de antibióticos.
  • Bajos recuentos de plaquetas (trombocitopenia)

Tratamiento 

La cistitis hemorrágica puede provocar una pérdida de sangre grave y se toma muy en serio. Las úlceras abiertas en la vejiga pueden proporcionar un portal para que las bacterias pasen al torrente sanguíneo. También puede dar lugar a cicatrización permanente del revestimiento de la vejiga, lo que podría causar obstrucción del tracto urinario o constricción de la vejiga. Por lo tanto, el tratamiento oportuno de esta condición es necesario.

El tratamiento puede incluir:

  • Alivio de los síntomas y control del dolor.
  • Transfusiones de plaquetas para ayudar a controlar el sangrado.
  • Transfusiones de sangre si el sangrado ha causado anemia.
  • Tratamiento antibiótico o antiviral si la causa de la cistitis es de naturaleza infecciosa
  • Irrigación de la vejiga con una solución salina para prevenir coágulos o medicamentos para controlar el sangrado

Prevención 

La mejor manera de tratar la cistitis hemorrágica es evitar que ocurra en primer lugar. Si se lo identifica como alto riesgo de desarrollar esta complicación, es probable que su equipo de atención médica tome algunas medidas preventivas. La mayoría de estas intervenciones funcionan al disminuir la cantidad de tiempo que el revestimiento de su vejiga está expuesto a la acroleína u otros irritantes. Que puede:

  • Administre un medicamento llamado MESNA (2-mercaptoethanesulfonate sodium), que ayuda a proteger su vejiga de los efectos de la acroleína. Este medicamento se administra por vía intravenosa, ya sea en una bolsa separada o se agrega a la bolsa real de quimioterapia
  • Administre muchos líquidos intravenosos para ayudar a que la quimioterapia pase a través de su vejiga más rápidamente
  • Trate de administrarse la quimioterapia temprano en el día para que tenga la oportunidad de retirarla de la vejiga antes de descansar por la noche.
  • Anímate a que intentes orinar al menos cada hora.
  • Administre diuréticos, que ayudan a que la orina fluya para eliminar la quimioterapia de la vejiga
  • Inserte un catéter urinario para que la quimio se retire continuamente de la vejiga antes de que tenga la oportunidad de causar ulceración.

Cuándo hablar con su médico

Debe ponerse en contacto con su equipo de atención médica si:

  • Tienes sangre en la orina
  • Tiene fiebre o escalofríos.
  • Tiene síntomas urinarios que le incomodan.
  • Tiene alguna pregunta sobre los síntomas que está experimentando.

Línea de fondo

La cistitis hemorrágica es una condición que puede causar sangrado severo y daño permanente a la vejiga si no se trata. Hay muchos factores que hacen que los pacientes con leucemia y linfoma corran un mayor riesgo de desarrollar cistitis hemorrágica. Afortunadamente, hay maneras de ayudar a prevenir que ocurra esta afección, así como formas de tratarla si ocurre.

Al igual que con cualquier síntoma molesto, debe hablar con su proveedor de atención médica si tiene alguna duda sobre cómo está pasando la orina.