Lo que hay que saber sobre las hemorragias subdurales

Una hemorragia subdural describe un tipo de sangrado que causa irritación y presión en el cerebro. A una hemorragia subdural se le da ese nombre porque está ubicada en una región llamada espacio subdural. El espacio subdural es el espacio ubicado entre la superficie del cerebro y la duramadre, que es una capa de tejido protector entre el cerebro y el cráneo.

¿Qué es el Dura?

Las meninges son 3 capas de tejido, la pia, la aracnoides y la duramadre. Las meninges rodean el cerebro y la médula espinal, proporcionando un cojín protector. También hay nutrientes y vasos sanguíneos que recorren las meninges. Un tipo de líquido, llamado líquido cefalorraquídeo , lubrica, protege y nutre el cerebro y la médula espinal. Las meninges envuelven el líquido cefalorraquídeo que fluye alrededor del cerebro y la médula espinal.

De las 3 capas de meninges, la duramadre es la más alejada del propio cerebro y más cercana al cráneo. La duramadre es también la más gruesa, la más fuerte y la más protectora de las 3 capas.

Causas

Una hemorragia subdural puede ser causada por un traumatismo craneal, un tumor o una infección, aunque también puede ocurrir sin una causa conocida. Los anticoagulantes pueden aumentar las posibilidades de hemorragia subdural, especialmente entre los ancianos.

Cuando una hemorragia subdural ocurre sin una causa obvia, se describe como una hemorragia espontánea.

Los síntomas

Las hemorragias subdurales pueden causar una variedad de síntomas, dependiendo de su tamaño y ubicación específica dentro del cráneo.

Los síntomas pueden incluir cualquier combinación de los siguientes:

  • Dolores de cabeza: este es el síntoma más común de una hemorragia subdural porque es probable que la presión de la sangre en el cerebro cause dolor.
  • Mareo
  • Letargo
  • Pérdida de la conciencia: cuando una hemorragia subdural es grande, puede interrumpir el funcionamiento normal del cerebro.
  • Convulsiones: la presión severa en el cerebro puede interrumpir la actividad eléctrica normal del cerebro y provocar una convulsión.
  • Debilidad en un lado de la cara, el brazo y / o la pierna: la presión en un lado del cerebro puede afectar la fuerza en el lado opuesto del cuerpo.
  • Cambios en la vision
  • Confusión
  • Colapso o muerte: esta es una consecuencia rara de la hemorragia subdural. Cuando la sangre se encuentra cerca del tronco cerebral, se pueden interrumpir funciones importantes, como la respiración.

Qué esperar de una hemorragia subdural

Una hemorragia subdural generalmente es causada por el sangrado de una vena.

El sangrado puede ocurrir lentamente y puede no producir síntomas graves de inmediato. Con el tiempo, los síntomas pueden desarrollarse gradualmente a medida que la sangre produce un aumento gradual de la presión sobre el cerebro desde el exterior.

La mayoría de las veces, las hemorragias subdurales son pequeñas o medianas y no progresan para causar síntomas severos. La sangre misma puede aclararse por sí misma. La mayoría de las personas se recuperan de una hemorragia subdural y experimentan la resolución de los síntomas sin ninguna intervención médica.

Sin embargo, una hemorragia subdural puede llegar a ser lo suficientemente grande como para empujar contra el cerebro, causando síntomas neurológicos significativos.

Si una hemorragia subdural involucra cantidades significativas de sangre, puede causar un derrame cerebral, debido a la presión. En situaciones severas, la sangre puede causar una presión significativa, lo que lleva a la pérdida de la conciencia, o incluso a la muerte si la sangre produce presión en partes vitales del tronco cerebral que controlan la respiración y otros mecanismos de supervivencia.

Hematoma subdural

Un hematoma subdural es una gran acumulación de sangre en una región del cerebro. Típicamente, un hematoma subdural es causado por una hemorragia subdural.

Que tratamiento

Si el sangrado es leve a moderado, a menudo no se necesita tratamiento. En general, se recomienda evitar la actividad extenuante que podría aumentar el riesgo de traumatismo craneal mientras la sangre se está aclarando.

A veces, la sangre se debe extraer mediante un procedimiento quirúrgico.