Percepción del uso del condón en los hombres

Es un hecho establecido hace tiempo que, además de su eficacia en la prevención del embarazo, los condones son los segundos después de la abstinencia cuando se trata de prevenir la exposición a infecciones de transmisión sexual (ITS). Aún así, incluso con la aparición del VIH y el SIDA y, por extensión, la creciente necesidad de que los hombres desempeñen un papel más activo en la prevención de las ITS, casi la mitad de todos los embarazos no son planeados. Esto sugiere que el uso del condón todavía no es una prioridad para los hombres. ¿Por qué?

El estigma negativo que rodea el uso del condón

Parece que, a pesar de su efectividad, el condón todavía se ve de varias maneras negativas. En primer lugar, está esa vieja castaña sobre los condones que tienen un efecto adverso en el placer personal. Algunos hombres describen la experiencia de usar un condón como “tener relaciones sexuales con guantes”.

La investigación también muestra que los hombres jóvenes y solteros son más reacios que las mujeres a sugerir el uso de condones. Para los hombres, esta renuencia tiene que ver no solo con la idea de la reducción del placer sexual, sino también con la tendencia a ver los condones principalmente como una herramienta anticonceptiva. Parece que muchos hombres todavía ven la anticoncepción como una responsabilidad exclusivamente femenina.

Finalmente, los hombres prefieren no poner los frenos en el calor del momento para aplicar un condón o incluso sugerir usar uno. Temor por arruinar el momento, muchos hombres tienen vergüenza de ponerse condones delante de su pareja sexual.

¿Por qué tenemos que trabajar más duro para reducir este estigma negativo?

La importancia de normalizar el uso del condón es bastante sencilla. Use un condón correctamente y reducirá radicalmente los riesgos de un embarazo no planificado , de contraer una enfermedad sexual o de pasar uno a otro.

Claro, los condones pueden reducir la sensibilidad. Y puede parecer incómodo hacer una pausa en medio del sexo para ponerse un condón. Pero, por otro lado, los condones pueden aumentar la capacidad de permanencia y, si su pareja está relajada porque está usando protección, podrían aumentar el placer. Y también es posible inyectar erotismo en el uso de tu condón, haciéndolo parte de tu juego sexual. Finalmente, no hay nada más sexy que un hombre que está dispuesto a compartir la responsabilidad de hacer que el sexo sea seguro.